El municipio de Marín se localiza en la región centro-oriental del estado de Nuevo León, dentro de una zona de transición entre la Llanura Costera del Golfo Norte y las primeras estribaciones de la Sierra Madre Oriental, caracterizada por paisajes que combinan planicies, lomeríos y pequeñas elevaciones serranas. Su relieve transita de extensas zonas planas hasta las sierras que forman parte de importantes áreas naturales protegidas, lo que le confiere una notable diversidad de condiciones ambientales. El clima predominante es semicálido y subhúmedo, con veranos cálidos y lluvias concentradas entre junio y septiembre, lo que permite que se desarrollen ecosistemas como el matorral xerófilo, el pastizal y el bosque tropical seco, adaptados a las distintas condiciones de humedad y altitud del territorio. Entre la flora más representativa se encuentran mezquite, huizache, gobernadora, ébano, anacahuita, palo blanco, nopales, lechuguilla y gramíneas nativas que reverdecen con la temporada de lluvias.
La fauna del municipio está compuesta por especies que aprovechan esta diversidad de hábitats, como venado cola blanca, coyote, jabalí, liebre, conejo, armadillo y tlacuache. También habitan reptiles como víboras de cascabel y lagartijas, además de aves como halcones, correcaminos y diversas aves canoras. El municipio cuenta con dos importantes Áreas Naturales Protegidas de carácter estatal que resguardan su patrimonio natural: el ANP Estatal Cerro El Peñón, con una extensión de 120,225 hectáreas, y el ANP Estatal Sierra Picachos, con 75,750 hectáreas, las cuales protegen ecosistemas representativos de la región, funcionan como corredores biológicos y contribuyen a la recarga de los acuíferos. Los cuerpos de agua del municipio incluyen el río Pesquería, así como arroyos temporales y escurrimientos que dependen de las lluvias estacionales, los cuales han permitido el desarrollo agrícola y ganadero de la zona, contribuyendo al equilibrio ecológico del paisaje de transición del centro-oriente de Nuevo León.














